Siempre piensa en lo que tu público quiere saber, no lo que tú quieres contar

En los últimos años hemos podido observar el éxito que tiene el marketing de contenidos. De hecho, muchas empresas se han enfocado en esta estrategia sin entender en qué consiste esto realmente, es decir, sin pensar primero en su público objetivo. Porque el marketing de contenidos, antes de nada, comienza sabiendo a quién lo dirige ese contenido. 

Al fin y al cabo, ¿cómo se puede crear contenido sin saber a quién está dirigido? El buen marketing de contenido lleva mucho tiempo y trabajo, no es cuestión de escribir por escribir. Por lo que parece obvio que no se pueda perder más tiempo con información que no está perfectamente enfocada al mercado objetivo. A continuación, te detallamos la importancia de conocer a tu público objetivo y de entender sus intereses para contarles acerca de tu producto o servicio desde su perspectiva.

Antes de nada, tenemos que saber que deberemos emplear muchos recursos y esfuerzos por comprender a nuestra audiencia y asegurarnos de que estamos haciendo todo lo posible para ayudar a nuestros clientes. A medida que creamos contenido, deberemos asegurarnos de que creamos contenido que nuestra audiencia realmente encuentre útil. No solo queremos clics, acciones compartidas y visitas a la página. Más bien, debemos enfocarnos en un recurso confiable en el que los lectores puedan contar. Uno de los grandes errores que cometen algunos especialistas en marketing de contenido es hablar de sí mismos y de su producto, en lugar de hablar de las cosas que realmente les interesan a sus usuarios. Si queremos asegurarnos de que creamos los contenidos que nuestros clientes realmente buscarán, requerimos comprender sus problemas y frustraciones, particularmente aquellos que podemos resolver. Y ¿cómo podemos hacerlo? Haciéndonos preguntas como las siguientes:

Uno de los grandes errores que cometen algunos especialistas en marketing de contenido es hablar de sí mismos y de su producto, en lugar de hablar de las cosas que realmente les interesan a sus usuarios.

¿Qué problemas resuelve el producto o servicio de mi empresa? Si una empresa se crea es precisamente porque existe una necesidad que dio lugar a ello. La existencia del producto o servicio tiene el propósito de algo y, por lo tanto, el contenido que lancemos también debe estar relacionado con ese propósito. Y esto implica, entre otras cosas, resistirse a la necesidad de compartir contenido que no aportará valor como, por ejemplo, memes irrelevantes que nos parecen divertidos. Si no están conectados con la misión de nuestro marketing de contenido, no los compartamos.

¿Quiénes son nuestros clientes actuales? Aunque tengamos un alto grado de conocimiento sobre el perfil de nuestra audiencia, puede ser necesario segmentar nuestros tipos de clientes a la hora de enfocar el contenido. Por ejemplo, podemos categorizar a los clientes según la ubicación, la edad, o las necesidades particulares. Segmentar nuestro contenido por distintos públicos y canales, enriquecerá mucho nuestras publicaciones.

Segmentar nuestro contenido por distintos públicos y canales, enriquecerá mucho nuestras publicaciones.

¿Quién es mi competencia? Es probable que sepamos quiénes son nuestros competidores de forma obvia. Sin embargo, algunas búsquedas rápidas en Google y a través de las redes sociales a menudo pueden revelar una competencia inesperada que no habíamos tenido en cuenta. Una estrategia para saber quién realmente supone una competencia es buscar una o varias palabras clave que están relacionados con la industria de nuestra empresa. ¿Quién está compartiendo contenido de valor que nos compete? ¿Qué contenido está ofreciendo? Antes de que nosotros mismos creemos contenido en torno a una palabra clave o tema determinado, pensemos en lo que no cuenta la competencia y tiene valor para nuestra audiencia. ¿Qué pueden ganar los clientes eligiéndonos a nosotros en lugar de a un competidor? ¿Qué características ofrecen que nadie más ofrece? ¿Hay algo que pueda hacer mejor que nadie? Y en base a esto creemos nuestro contenido.

¿Cuáles son los siguientes pasos? Conectar nuestro contenido a nuestro producto. Y para ello deberíamos evitar ciertos errores que se cometen a menudo y que debemos evitar. ¡Vamos a repasar algunos!

No utilizar datos y hacer suposiciones sobre nuestra audiencia

Hacer suposiciones sobre su audiencia es una de las peores cosas que puede hacer un creador de contenido. Cuando hacemos una suposición sobre nuestro público audiencia que es incorrecta, corremos el riesgo de crear contenido también erróneo. Lo único que conseguiremos con ello, de hecho, es hacer que nuestra audiencia se sienta estúpida y que se crea que nos estamos riendo de ella. La reacción del cliente potencial, en este caso el lector, será salir de nuestra web y buscar en otro lugar lo que no encontró en nuestra página. Para evitar esta situación a toda costa, existen también algunos pensamientos que evitar:

Cuando hacemos una suposición sobre nuestro público audiencia que es incorrecta, corremos el riesgo de crear contenido también erróneo

Nuestra audiencia es como nosotros

Es probable que nuestra audiencia tenga muchas similitudes con nosotros, precisamente eso los hace nuestro público objetivo. Pueden tener intereses o preocupaciones similares, o pertenecer aproximadamente al mismo grupo demográfico. Sin embargo, ¡no son nosotros! Puede que les importen o no las mismas cosas que a nosotros y que sus personalidades y prioridades sean tremendamente diferentes a las nuestras. ¡Así que dejemos que los datos y la experiencia guíen nuestra percepción de la audiencia siempre!

Nuestra audiencia sabe lo mismo que nosotros 

A veces saben más, a veces saben menos, a veces simplemente sabemos cosas diferentes. Y de hecho, una consideración muy importante es que, en muchos casos, los clientes llegarán a nosotros, a nuestro contenido, porque tienen un vacío en su conocimiento. Así que, a la hora de escribir los contenidos, hazlo sin dar nada por hecho, como lo haría una periodista, de forma objetiva y de forma que todo el mundo pueda entenderlo. Utiliza estructuras de oraciones claras y simples que eviten la mínima ambigüedad. Enfócate en crear contenido claro y fácil de leer.

A la hora de escribir los contenidos, hazlo sin dar nada por hecho, como lo haría una periodista, de forma objetiva y de forma que todo el mundo pueda entenderlo.

Nuestra audiencia se preocupa por nuestra marca 

Aunque esto es lo que nos encantaría no es cierto. La verdad, y como es lógico, nuestros clientes potenciales se preocupan más por su familia, amigos y por ellos mismos. Nadie antepone todo a interactuar con una marca en las redes sociales. A la hora de crear contenido, muchas marcas cometen el error de asumir su público se preocupa por ella y hacen mal todo el enfoque de content marketing. Como estrategia, es mejor asumir lo contrario, que nuestra marca no preocupa a los posibles clientes, y que, por lo tanto, debemos crear contenido muy interesante que les atraiga a nuestra web. Debemos utilizar nuestro contenido para atraer a nuestra audiencia, y sólo lo haremos si la ayudamos con lo que escribamos. ¡Creemos entonces contenido que les sirva!

Nuestra audiencia conoce la jerga de la industria

Depende del sector al que pertenece nuestro negocio, sobre todo si se trata del ámbito B2B, se hará uso de un lenguaje más técnico o propio de la industria. No obstante, por muy interesado que esté nuestro público, no tiene la obligación de ser experto en la jerga. ¿Usamos palabras difíciles típicas del negocio? Si es así, expliquemos por qué utilizamos esas palabras y lo que quieren decir. 

Ahora que ya sabes la importancia que tiene conocer a tu público objetivo y entender sus intereses para contarles acerca de tu producto o servicio desde su perspectiva, apuesta por el mejor contenido que puedas aportar. ¡Sólo así conectarás con tus clientes potenciales y los llevarás por el camino de la conversión haciendo crecer tu negocio!

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