¿Quieres mejorar tu estrategia de marca? Sigue estos consejos

Elaborar un producto de calidad y ofrecer al público buenos precios de venta no son garantía de éxito para ninguna compañía. De hecho, son solo algunos puntos dentro de la lista de estrategias que seguir para lograr nuestros objetivos.

Lo que sí nos permitirá alcanzar las metas propuestas y captar a los usuarios es generar una estrategia de marca sólida. ¡Recordemos que los consumidores tienen que decidir a diario cuál es la mejor marca y el mejor producto entre una gran cantidad de opciones!

Entonces, ¿cómo se construye la mejor marca?  Existen una serie de recomendaciones en las que vamos a profundizar con el objetivo de agregar valor a nuestra organización y convertirla en la mejor alternativa en un mercado altamente competitivo. 

Definir la identidad de nuestra marca

Una estrategia ausente de identidad está condenada al fracaso, pues no tendría una razón de base para llegar al púbico meta. 

Antes de darnos a conocer en el mercado e intentar competir con los demás, es importante tener un concepto propio. Si tenemos claro qué es la marca y cuál es su propósito, el proceso de construir una identidad a través la cual puedan empezar a conocernos y, posteriormente, preferirnos, será mucho mas fácil.

La construcción de la identidad es un paso que no puede faltar a la hora de desarrollar cualquier estrategia de marca. Una estrategia ausente de identidad está condenada al fracaso, pues no tendría una razón de base para llegar al púbico meta. 

La forma más sencilla de comenzar a construir la identidad de la marca y hacer más claro nuestro propósito en el mercado, es mediante el planteamiento de objetivos. Esto será mucho más fácil de realizar respondiendo a las siguientes interrogantes:

  • Qué soluciones aporta nuestra marca: para ofertar una solución primero debe planteare uno o varios problemas. De tal forma que, parte de la identidad consista en definir con claridad qué problemas resuelve nuestra marca. Este aspecto nos llevará más adelante a detallar cuál es el elemento que diferencia a nuestra empresa de la competencia. 
  • Cuál es el público meta: Debemos definir a qué perfil de usuarios queremos dirigir nuestro producto o servicio. Es importante identificar distintas categorías como sexo, edad, preferencias y target, para segmentar de manera adecuada y distinguir claramente entre el resto de la población a quiénes va dirigida nuestra propuesta de marca.
  •  Qué marcas cohabitan en el mercado: hay empresarios que deciden asumir a otras marcas con propósitos similares a la suya como una competencia. Sin embargo, si trabajamos bajo el concepto de convivencia, estudiar las otras marcas y hacer un análisis del contexto mercantil, es más sencillo. Aunque el producto o servicio sea parecido, cada marca tiene una característica que lo diferencia, la cual podemos identificar a través de un estudio previo de todas las empresas presentes en el mercado. 
  • Qué nos hace ser la mejor alternativa: Partiendo del punto anterior, es importante hacerle saber al cliente potencial por qué somos su mejor opción. Convertirse en la mejor alternativa frente a la competencia consiste en tener elementos diferenciadores que agreguen valor a la propuesta comercial. Para agradar a los usuarios hay que pensar como ellos. Un buen ejercicio para ello es imaginar cómo nos gustaría que fuera la experiencia con la marca.
  • Cuáles son los atributos de la marca: Al igual que cada persona individual, las marcas poseen una personalidad única. Debemos identificar cuáles son los puntos fuertes de nuestra empresa y cómo es su comportamiento en el mercado.

Agrega valor a tu historia

Siguiendo con la idea de crear una identidad, otro aspecto que contribuye a la conexión de la marca con el cliente, es dar a conocer la historia detrás de la organización. Las personas quieren conocer cuál es la historia detrás de tu marca, los clientes no sólo quieren que les vendas un producto o servicio, también quieren conocer cómo llegaste a ellos.

Es importante humanizar la marca y darte a conocer como una experiencia que puede ser perdurable en el tiempo. Contar tu historia puede llevar a que los usuarios se conecten contigo, y por ende se identifiquen.

En este aspecto de contar la historia de la marca, el Story telling es una técnica a la que puedes recurrir para conectar con los clientes. Maya Angelou expresó: “La gente olvidará lo que dijiste, la gente olvidará lo que hiciste, pero la gente nunca olvidará cómo la hiciste sentir”. De tal modo que diseñar una buena experiencia para llegar a tu público meta, pudiera ser la clave para generar fidelización con la marca. 

Define el público meta

Otro aspecto que contribuye para mejorar la estrategia de marca, es identificar nuestro público meta y saber donde ubicarlo. Pues, si ingresamos al mercado pretendiendo generar ventas al azar estaríamos quitando valor y fuerza de venta al producto. 

Partiendo de que tu marca esta diseñada para proporcionar soluciones, el siguiente paso es determinar para quienes son estas. Para trabajar este aspecto es de gran ayuda diseñar un perfil de como sería el cliente ideal, en el cual se desglose de manera detallada las características que posee nuestro cliente potencial. 

En la elaboración del perfil del cliente ideal, es importante destacar a que grupo está dirigido, por ejemplo: masculino o femenino, adulto, joven o infantil, amas de casa o empresarios, entre otros. Este perfil se puede detallar aún más y no es tan difícil de realizar si en la creación de la marca hemos pensado en quienes pueden ser los posibles usuarios. 

Para conocer la ubicación de estos clientes potenciales en el mercado se puede hacer uso de las herramientas tecnológicas. Mediante la aplicación de encuestas y cuestionarios en redes sociales, se pueden obtener datos valiosos acerca de la procedencia de los usuarios. Así mismo, mediante el estudio de las analíticas web, tendremos un espectro más amplio del comportamiento del cliente potencial.  

Herramientas digitales como Google Analitycs, proporcionan información segmentada acerca de cuales son los intereses de los clientes potenciales mientras interactúan en tu página web. También podremos conocer cuál es el porcentaje de rebote al ingresar en el sitio web y cuanto es la duración de la sesión. Aprovechar estos datos pudiera determinar cambiar o mantener una estrategia. 

Conoce y estudia la competencia

Hay quienes prefieren no observar que están haciendo sus similares dentro del mercado, y quizás se debe al temor de llegar a copiar lo que hacen las otras empresas. Aunque no lo parezca hay gran valor en observar a la competencia, pues mirar la forma en que interactúan y plantean sus estrategias de marca proporciona datos importantes. 

Para crear elementos que permitan diferenciar tu marca es imperativo conocer cómo se comporta la competencia. Si es posible prueba como es la experiencia con los productos y servicios de otras marcas similares a la tuya, esto te permitirá adentrarte en la perspectiva del cliente y ampliará la visión para agregar elementos de valor a tu marca. 

Como hemos dicho antes adentrarse en el mercado ya sea digital o físico, se trata de convivir más allá de competir. Esta es la razón por la que pueden hacer vida en el mismo lugar miles de marcas que ofertan un mismo producto o servicio. Lo importante es estar centrado en conectar la historia de la organización con la del usuario, valiéndose también de productos de calidad y precios competitivos.

Construye la experiencia de los usuarios

Uno de los puntos que refuerzan la estrategia de marca y fortalecen la fidelización del cliente es diseñar la experiencia de los usuarios al interactuar con lo que le ofreces antes de generar una venta. Consiste en detallar como será la interacción entre marca-usuario desde sus inicios. 

El cliente potencial valora mucho la atención que se le presta al llegar a ti. Muchas empresas descuidan la calidad en el contacto con el usuario, ignorando que este es el primer paso en la conversión de un cliente potencial. Uno de los aspectos que fortalecen la relación en la primera experiencia, es hacerle saber al cliente que estás interesado en solucionar sus requerimientos más allá de venderle un producto. 

 El seguimiento antes y después de concretar una venta es fundamental. Es parte de acompañar al cliente en su experiencia. Por ello es importante conocer como se ha sentido con el producto o servicio, saber sus sugerencias y tener siempre la disposición de escucharlo.

Trabaja en la identificación externa de la marca

Luego de trabajar en el propósito de la marca, su comportamiento y público meta, comienza el proceso creativo del mensaje. Es cuando llega el momento de crear un logotipo, elegir la colorimetría, tipografía y tono para el diseño de gráficos o anuncios. 

Este proceso creativo no debe tomarse a la ligera, puesto que una vez que te des a conocer en el mercado con un logotipo, colores y eslogan, los usuarios te identificarán y te buscarán por estos. Con el tiempo quienes te conecten harán referencia de la marca basándose en su imagen, ya habrán asociado sus valores, historia y calidad. 

Datos para evitar el fracaso

Para finalizar queremos darte unas recomendaciones que son clave para evitar el fracaso en cualquier estrategia de marca. Presta atención a los siguientes detalles y lograrás mantener tu estrategia a flote.

  • Plantea objetivos que estén orientados a corto y largo plazo
  • Investiga y comprende a tu cliente constantemente
  • Trabaja la creatividad para lograr conectar con tu público meta
  • Mantente atento a las actualizaciones del mercado y no quedes detrás de la competencia
  • Trabaja la innovación constante

Las estrategias de marca requieren de tiempo y esfuerzo, y tienen como virtud fundamental la paciencia. Recuerde que además de practicar lo aquí expuesto, debes estar atento a los cambios en el mercado, puesto que las necesidades y comportamientos de los usuarios son cambiantes y se actualizan constantemente. 

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