La simplicidad en todo es el componente más importante de una marca

Existe la falsa pretensión de que cuanto más complejo es algo, más valor ofrece. Y, de hecho, muchas empresas se adhieren a este concepto en todos sus aspectos, desde la creación de su marca hasta sus productos y servicios. Es decir, no es una tendencia que se limita sólo al desarrollo de un branding enrevesado, sino hasta en la forma que se relaciona la empresa con sus clientes.

Somos testigos de cómo desde los departamentos de desarrollo de un producto se añaden cada vez más funcionalidades tras funcionalidades, y de cómo servicios que podrían resultar bien sencillos, acaban siendo demasiado complejos para el cliente. 

Pero, en contraposición a este falso mito, de lo que queremos convencerte hoy es de que ¡la simplicidad es el componente más importante de una marca! Porque detrás de la sencillez existe un enorme trabajo y mucho tiempo invertido. La sencillez en una marca depende de un buen análisis y de un desarrollo profesional para confeccionar un mensaje que refleje que es una marca que vale la pena. La sencillez supone eliminar lo innecesario e ir directos a la esencia. De hecho, en palabras de Steve Jobs, uno de los grandes visionarios del mundo empresarial, focalizarse en un objetivo y buscar lo simple se convirtió, durante su trayectoria profesional, en uno de sus mantras.

Y en ¿qué aspectos podemos ser fieles a este valor de la simplicidad? ¡En todos!

Empecemos por el diseño. Si pensamos en marcas importantes, que en seguida podemos reconocer nada más verlas, ¿cómo son? Una manzana que nos hace pensar en Apple, una concha amarilla que nos remite a Shell, un arco dorado que nos hace desear las hamburguesas de McDonald’s. Vemos el logotipo de BMW y nos viene inmediatamente a la mente un automóvil elegante. Este tiene que ser el propósito de una marca, la simplicidad en una imagen. El diseño de marca debe buscar una composición que, con pocos elementos, resalte su esencia y sus valores, y que a su vez sea diferente al resto y memorable para que el público sienta que se trata más que de un diseño atractivo. Sólo manteniendo una identidad de marca simple haremos que sea fácil de comprender y, así, evitaremos confundir a nuestra audiencia.

Sólo manteniendo una identidad de marca simple haremos que sea fácil de comprender y, así, evitaremos confundir a nuestra audiencia.

Pero, como comentábamos al principio, lo simple no sólo debe ceñirse al diseño sino a todos los procesos intrínsecos de una marca. ¿Qué sentido tiene que una empresa que destaca por una identidad simple e inteligente ofrezca productos o servicios de baja calidad? ¿No resulta hasta contradictorio que una marca con una imagen que trasmite sencillez tenga un sistema de compra ineficiente, que no le facilite al cliente la adquisición del producto que necesita?

Parece bastante absurdo no apostar por la sencillez, a través la cual se generan muchos beneficios como, por ejemplo, fomentar la creatividad. Cuando buscamos la sencillez, eliminamos lo superfluo, lo que no añade valor. Y solo así se consigue generar innovaciones que realmente son disruptivas. ¡Al final las mejores marcas son aquellas que nos simplifican la vida!

Las mejores marcas son aquellas que nos simplifican la vida

Por otro lado, facilitar la comprensión de lo que hace nuestra empresa a la audiencia se traduce en una mayor sensación de seguridad, les da confianza. Los mensajes simples y directos son los que enganchan a nuestros clientes. Pensemos que las palabras complejas siempre generan más rechazo que las simples, sea cual sea el ámbito de nuestra marca. Por otro lado, la simplicidad también seduce a los consumidores y los fideliza. Según recientes estudios, un proceso de compra y postventa sencillo es clave para mantener a los clientes. Así, las compañías que son percibidas como más simples tienen un 9% más de éxito en la fidelización de clientes y un 115% más de recomendaciones a otros consumidores. Por otro lado, no podemos obviar lo que el Global Brand Simplicity Index indica. Esta investigación, realizada a más de 10.000 personas en 8 países, se dedica a medir las percepciones de los consumidores sobre las marcas líderes y el grado en que brindan simplicidad en las experiencias que brindan a sus clientes. ¿Sabes a la conclusión a la que llegaron?

Los mensajes simples y directos son los que enganchan a nuestros clientes

Determinaron que el 69% de los consumidores recomendaría a una empresa que ofrezca una experiencia más simple. Además, el 63% de ellos afirmaron estar dispuestos a pagar más por productos y servicios que se entregan de manera más sencilla. Y por último y no menos importante, el estudio demostró como una cartera de empresas líderes cuyo principal valor era la simplicidad, había superado a las principales industrias en más de un 200%. 

Pero además de lo impactantes que son estos datos, nos ofrecen una conclusión clara: la simplicidad al final resulta lo más útil. La simplicidad permite a los clientes conocer, contactar, disfrutar, recordar y recomendar una marca. Por el contrario, cuanto más compleja sea, más esfuerzo tendrá que hacer tu público para interactuar con ella…  Así que concluimos con una fantástica frase: ¡menos, siempre será más!

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