Estrategias de venta y marca

Escuchamos una y otra vez que, en la teoría, la marca es un método para crear una imagen alrededor de una empresa, producto o servicio en un público objetivo. De hecho, ¡seguro que nos vienen a la mente un montón de marcas conocidas a las que asociamos con una imagen concreta! Esto provoca que al ir a comprar algo que necesitamos o deseamos, recurramos a la marca que en seguida reconocemos, que nos es familiar. Y a esto se le llama lealtad de marca. Pero en la práctica, muchas empresas se adhieren a la presunción de que la lealtad de marca es cosa del pasado. No obstante, según diversas encuestas realizadas por consultoras, el 82% de los adultos estadounidenses afirman su lealtad a una marca.

Estos datos también se reflejan en el mundo B2B, donde los responsables de tomar decisiones en una empresa quieren encontrar una marca a la que ser fieles. Y lo que observan a diario los expertos en mercadotecnia es que la lealtad no está desapareciendo como concepto, sino cambiando, de forma que la solidez de una marca y las ventas de una empresa tienen cada vez un vínculo más fuerte. Vamos a ver cómo una estrategia de branding puede ayudar a las ventas. Pero una estrategia de venta puede reflejar nuestra marca.

La lealtad a la marca mejora el compromiso y la adquisición de clientes

Uno de los puntos de datos más importantes que vincula la marca con las ventas B2B es la adquisición de clientes. Si sabemos crear una buena estrategia de branding como herramienta para atraer clientes, resulta una conclusión lógica que enfocarse en nuestra marca puede mejorar las ventas.

Los niveles de compromiso para los clientes B2B hacia una compañía son abismales, según la empresa estadounidense de análisis y asesoría Gallup. Más de la mitad de los consumidores que tienen una buena experiencia con una marca la recomendarán a personas que conocen. Y muchas de esas referencias se convierten en clientes leales. Y esa lealtad a la marca lo que hace es impulsar a su audiencia digital a realizar acciones que generen ventas. Pero ¿cómo? A través de la emoción. 

Más de la mitad de los consumidores que tienen una buena experiencia con una marca la recomendarán a personas que conocen. Y muchas de esas referencias se convierten en clientes leales

Los seres humanos a menudo determinamos nuestros valores en función de cómo nos sentimos en torno a ciertos temas. Y también actuamos de la misma forma con las marcas. Esos valores pueden ser negativos, provocando rechazo o controversia, o, por el contrario, positivos, creando una respuesta también positiva y beneficiosa para ambas partes. Por eso la marca es tan poderosa. Es el núcleo emocional de nuestro negocio, porque al trasmitir ciertas palabras y frases que usa en la marca pueden evocar respuestas emocionales que impulsan las ventas.

Un dato curioso es que el 64% de los consumidores afirma que su relación con una marca está ligada a valores compartidos. Comprender a nuestra audiencia y lanzarles un mensaje emocional tiene que ser, por lo tanto, parte de la estrategia del branding. Sin tener que cambiar radicalmente nuestra estrategia de ventas, con una campaña de marketing emocional adecuada podemos mejorar nuestras conversiones, impulsando las ventas. Proporcionar una conexión emocional e ir más allá de un servicio o producto básico, puede ver aumentos incrementales en nuestras ventas. Aprovechar la emoción pura de nuestra marca puede ser una buena manera de ver mejoras en las ventas y de tener contento al departamento comercial. ¡Centrarnos en nuestra marca significa reforzar la lealtad, posicionándonos como una fuente confiable en nuestro nicho de mercado y mejorar los esfuerzos de ventas! Una razón bastante convincente para enfatizar la marca de nuestro negocio, ¿no?

La marca es el núcleo emocional de nuestro negocio, porque al trasmitir ciertas palabras y frases pueden evocar respuestas emocionales que impulsan las ventas.

Por otro lado, uno de los pasos básicos para crear una empresa que sea sostenible en el tiempo es construyendo una sólida base de clientes leales. Para crear una estrategia de ventas que refleje nuestra marca, debemos pensar en nuestro público a la hora de concebirla. Si contamos con un público fiel, que nos elige como marca, recompensémoslo. Podemos crear promociones especiales para nuestra audiencia, descuentos en sus productos favoritos. Al final, son los embajadores de nuestra marca. Cultivar la lealtad los hará elegir nuestra marca una y otra vez, generando más ventas para nuestra empresa.

Comparte

Posicionamiento de marca

Misión y Visión

¿Cuál es la identidad de una marca?