El contenido como estrategia de diferenciación

Nuestro mundo está determinado por un sistema de consumo que permea cada aspecto de nuestras vidas, haciendo que el dilema sobre qué productos o servicios comprar sea parte de nuestra rutina.

Esta enorme oferta comercial obliga a las empresas a destacar sus productos gracias a la diferenciación que consigue con respecto a sus competidores. La diferenciación de nuestra marca va a determinar, por lo tanto, el éxito de la misma. Y aunque la apuesta por mantener la calidad y novedad de nuestros productos y servicios sea fundamental, existen otras estrategias que nos permitan una diferenciación, como lo es el contenido.

Cada vez son más las empresas que apuestan por producir su propio contenido para llegar a más clientes y fidelizar a los que ya tienen. De hecho, el marketing de contenidos se ha convertido en una actividad de gran importancia para las empresas, llegando a ser la estrategia clave de muchas de ellas.

 ¿Y en qué consiste esta metodología?

El marketing de contenidos se enfoca en crear contenido valioso y de calidad con el objetivo de construir audiencias propias para nuestra marca. Sus beneficios son muchos, y cada vez mayores, pues en un mundo donde la tecnología tiene un impacto brutal en nuestras vidas y en las pautas de consumo, las estrategias de la mercadotecnia se transforman a una velocidad de vértigo.

 ¿Qué ganamos apostando por contenido propio?

Una de las partes más interesantes del marketing de contenidos es el bajo presupuesto que requiere. La inversión sólo se centra en generar buen contenido, un costo que queda muy lejano al invertido en la publicidad que se hace a través de Adwords o Facebook. Y antes de nada, nos posibilita conocer en detalle los intereses y gustos de nuestra audiencia y nos ayuda a atraer clientes potenciales que antes no estaban interesados en nuestra marca. La creación de contenido propio es, además, una gran herramienta para aumentar tanto nuestra audiencia como las ventas, conseguir mejorar el SEO, incrementar el engagement, mejorar la imagen de marca, y por supuesto, intensificar el tráfico web.

Esta estrategia permite, por otro lado, que los usuarios no sólo interactúen de forma más activa con nuestra marca, enriqueciendo la conversación en torno a nuestros productos, sino que promueve la creación de comunidades virtuales relacionadas directamente con nuestra marca.

Por otro lado, crear y difundir contenido del interés del publico resulta una invitación a que estos compartan nuestro contenido en sus perfiles, actuando como pequeños, pero muy poderosos, focos de publicidad gratuita.  Como podemos deducir, apostar por el contenido no solo aporta buena reputación a las empresas, sino que genera confianza, credibilidad y cercanía con los clientes. Y lo mejor de todo es el espectacular impacto que puede llegar a tener en las ventas sin que resultemos invasivos con publicidad.

En definitiva, a través de esta estrategia, es el cliente quien conecta con nuestro mensaje, que además de interesarle, le entretiene y hasta le emociona.

¿Cómo lo hacemos?

Aunque la línea fronteriza entre una estrategia y otra puede ser difusa, es importante diferenciar bien entre la creación de contenido y la publicidad, pues actúan de forma distinta. ¿Es el contenido cualquier cosa que publiquemos en redes sociales? Nuestra respuesta es rotundamente no.

Antes de ponernos a crear y promocionar contenidos, debemos investigar y definir a nuestro público objetivo. Una vez tengamos este punto claro, tendremos que hacer una investigación sobre sus gustos, intereses, aficiones, sus formas de consumo y en qué invierten su tiempo. Esta es la única fórmula posible para poder construir, y proveer después, un material que sea valioso.

Una vez creado el contenido, será el momento de su distribución. La clave de esta estrategia consiste en apostar por la creatividad en nuestros mensajes y en la forma de presentarlos. Nuestro objetivo es que los usuarios encuentren valor en nuestros contenidos, y para eso debemos deben ser valiosos, entretenidos e interesantes.

Nuestra meta es que los mensajes sean compartidos por los consumidores viralizándose lo máximo posible, haciendo uso de la creatividad y apelando a las emociones. ¡Contemos historias a través de nuestros contenidos para que los usuarios se identifiquen con nuestra marca y se reconozcan en ella!

Para su difusión contamos con herramientas muy valiosas y diversas, como el canal de Youtube y demás redes sociales, blogs, revistas digitales y otras tantas plataformas.

Si así logramos atraer clientes al sitio web de nuestra empresa, habremos llegado a través del contenido adonde nuestra marca no alcanza a llegar con la publicidad, e invirtiendo mucho menos dinero.

¿Qué empresas pueden hacerlo?

Un punto importante que queremos dejar claro es que el tamaño de una empresa no es un limitante para animarse a crear su propio contenido. Si bien es cierto que es difícil no asociar estrategias de marketing de contenidos con grandes marcas de carácter internacional, son muchas las empresas que, siendo pequeñas y locales, a través de sus contenidos consiguieron muy buenos resultados, llegando a ser reconocidas a nivel mundial.

No obstante, si existe una empresa que, desde nuestro punto de vista, es referencia por llevar el marketing de contenidos a otro nivel sin igual, es la marca Coca-Cola. En su caso, desarrollar una excelente estrategia de contenido no sólo provocó que el número de seguidores en sus redes sociales aumentara de manera exponencial, sino que sus ventas directas también lo hicieran. ¿Quién no conoce la relación que tiene esta marca con la felicidad?

Coca-cola: una experta a seguir

Coca-Cola, una experta en crear comunidades, no sólo consiguió a través de la publicidad que el público relacionase su nombre al concepto de “felicidad”, sino que lo hizo también gracias a sus contenidos. Y llegó, incluso, a crear una institución en torno al concepto, el Instituto de la Felicidad. Maravillosa estrategia, ¿no?

A través de esta inteligente iniciativa, que cuenta con la mayor base documental científica disponible sobre felicidad y salud, y que incluye un buscador con más de 400 estudios, la empresa se posicionó como una referencia científica en el estudio de la materia, dando respuesta al cada vez más fuerte interés de la sociedad por este tema. Coca Cola pasó de ser una marca de refrescos a un referente científico de la felicidad. Recordemos que esta palabra es una de las más búsquedas en Google. Lo que nos muestra una forma brillante de conectar a nuestra audiencia a través de las emociones. Aunque no podemos olvidar que estamos hablando de una de las empresas más importantes del mundo, Coca-Cola entreabrió en el mercado del branding un camino del que tomar ejemplo. Si queremos apostar por la diferenciación, por ser únicos en nuestro sector, ¿qué mejor que convertir nuestra marca en un medio? Pretender que nuestra marca llegue a ser una institución ya os lo contamos en otro post.

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