¿Cuál es la identidad de una marca?

La identidad de una marca es ese conjunto de elementos, tangibles y no tangibles, por las que se reconoce y se diferencia del resto. Es la forma en que se expresa y se desenvuelve una marca tanto con sus clientes como por el mundo. Y su creación requiere de un proceso riguroso, dedicación y mucho tiempo. El proceso de construcción de una identidad de marca toma su tiempo, no se origina de la noche a la mañana. Y aunque la inspiración es un valor fundamental, también lo es llevar a cabo una metodología. El objetivo fundamental es conectar con nuestro público, que se sienta identificado en nuestra marca y, para eso, debemos ser originales y fieles a nosotros mismos. Las marcas que mayor éxito tienen son aquellas que tienen su identidad muy definida y clara, son aquellas que se han construido su singularidad, y a través de ella han creado relaciones sólidas con su audiencia. Porque los consumidores ya no se fijan en los productos por su calidad y precio, sino que llevan a cabo sus decisiones de compra en base a los valores y las emociones que representa lo que están comprando. 

Muchos consumidores eligen ciertas marcas porque son innovadoras o modernas, otros eligen otras por las facilidades que ponen en todo el proceso de compra o porque esa marca es, por ejemplo, amigable con el medio ambiente.

Los beneficios de una identidad de marca son muchos, pero podemos resumirlos en los siguientes puntos.

Segmentación de Mercado: Nuestra marca puede destacarse por distintos aspectos y trasmitir un sinfín de emociones. Esto hará que nos especialicemos en un nicho específico donde los consumidores encuentren lo que quieren y lo valoren, eligiéndonos a nosotros entre la competencia.

Lealtad del consumidor: Si el público objetivo conecta con tu marca y los mensajes que ésta trasmite, querrán comprare siempre. Muchos consumidores eligen ciertas marcas porque son innovadoras o modernas, otros eligen otras por las facilidades que ponen en todo el proceso de compra o porque esa marca es, por ejemplo, amigable con el medio ambiente. Cuando se desarrolla una marca se construyen los cimientos sobre los que crearan distintos tipos de relaciones con los clientes, y estas pueden ser de muchos tipos. Lo importante es que nuestra identidad se mantenga fiel para que estas relaciones perduren.

Longevidad en el mercado: Una identidad de marca, no sólo te ayuda a construir clientes fieles, sino a tener longevidad en el sector al que nos dediquemos. Si contamos con una identidad definida, incluso en las peores épocas, podremos sobrevivir en el mercado gracias a las relaciones que construimos con nuestro público.

Valor de marca: Es normal pensar que lo más valioso de una empresa son el conjunto de sus productos o servicios. Pero, en realidad, no es cierto. Los productos pasan de moda, el producto que una vez fue el más innovador, en pocos años puede quedar obsoleto. Lo importante es el contexto en que se desarrolló y eso lo da la marca que hay detrás de cada producto y servicio. La marca es el valor más intangible e importante de todo negocio.

Los productos pasan de moda, el producto que una vez fue el más innovador, en pocos años puede quedar obsoleto. Lo importante es el contexto en que se desarrolló y eso lo da la marca que hay detrás de cada producto y servicio.

Personalidad de marca e identidad de marca

Aunque diferenciar los conceptos puede resultar confuso, es importante no confundir la personalidad de una marca con su identidad. La identidad de marca engloba lo primero, pero no es lo mismo. La personalidad de una marca es esa asociación humana, a través de las emociones, que se hace de una marca, sus rasgos específicos. La identidad, definida por la personalidad, engloba además otros elementos, como la imagen y el comportamiento. A través de la identidad de su marca, una empresa se relaciona con los clientes 

¿Qué tipos de personalidades de marca podemos encontrar?

Podríamos decir que existen tantas personalidades como personas, pero siempre hay algunas que en rasgos generales fácilmente podemos identificar por sus patrones de comportamiento. Veamos algunos ejemplos de los muchos que podemos encontrar:

Innovadora: Aquellas marcas que quieren ser recordadas por sus procesos de creación. Además de dejar huella y suponer una revolución en el sector, son aquellas marcas que inspiran a su público. ¿Un ejemplo de ellas? Netflix y Tesla, además de adaptarse rápidamente a los cambios, se enfocan en asegurar que su innovación sea lo suficientemente ágil para aprovechar las mejores oportunidades del mercado.

Existen marca que, además de dejar huella y suponer una revolución en el sector, son inspiran a su público. ¿Un ejemplo de ellas? Netflix y Tesla

Atrevida: Este tipo de marcas tienen como misión desafiar a su público y las reglas. Destacan por tomar riesgos y hacer las cosas de forma distinta a los demás. ¿Se nos ocurre una actitud más rebelde que la que inspira la marca de motos Harley-Davidson?

Divertida: Son aquellas marcas cuya intención es hacernos siempre reír y hacernos pasar un buen rato. El humor es su gran arma y nadie como ellas lo saben explotan para mejorar nuestro día a día. Oreo y Babybel son grandes ejemplos de este tipo de personalidad. ¡Cada vez que estas marcas lanzas una nueva campaña nos genera una sonrisa!

Sexy. Este tipo de marcas evocan a la sensualidad, cuando nos cruzamos con ellas inmediatamente nos hacen desear su producto. Para este tipo de marcas lo más importante es infundir pasión, y su arma más poderosa es la seducción. Al buscar ejemplos, quizás lo primero que se nos viene a la mente es un anuncio de productos sexuales o de ropa íntima, pero, en realidad, hay marcas de productos que no tienen nada que ver con eso y resultan las más sensuales. ¡La marca de helados Häagen-Dazs, entre ellas!

Sofistacada: Así como hay personas que entran en una habitación para acaparar todas las miradas por la elegancia que desbordan, también existen marcas con esa personalidad.

La clave de estas marcas consiste en trasmitir lujo, exquisitez, pero, sobre todo, exclusividad. Ferrero Rocher, la empresa de bombones, es el ejemplo perfecto. No sólo por el formato de su producto y la elección de sus colores, toda la esencia que comunica la marca es pura sofisticación.

Así como hay personas que entran en una habitación para acaparar todas las miradas por la elegancia que desbordan, también existen marcas con esa personalidad.

Protectoras: Todos tenemos ese amigo que siempre está cuidando de nosotros y se preocupa mucho porque estemos bien y evitemos cualquier riesgo. También existen marcas con esa personalidad protectora, que inspiran confianza y nos hacen sentir seguros con su presencia. Volvo, la marca sueca, además de fabricar los automóviles que menos accidentes sufren, según las estadísticas, ha sabido trasmitir esa sensación de seguridad a los consumidores y ¡por eso se ha ganado a los clientes más fieles!

Los anteriores ejemplos son solo algunas de las distintas personalidades que poseen las marcas. Sea cual sea la nuestra, lo importante, volvemos a insistir, es que esté muy definida, y que su forma de “pensar”, “vestirse” y “actuar” hable por sí misma. Al fin y al cabo, ¡las marcas tienen que estar vivas! Si todavía no has encontrado la personalidad de tu marca, date un tiempo y reflexiona con qué tipo crees que se pueda identificar más. Esperamos que en este post hayas encontrado por lo menos, algo de inspiración…

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