Consejos para Sobrevivir Trabajar desde Casa

La tecnología nos facilita la vida y nos permite disfrutar mucho más de nuestro tiempo de ocio. Los avances tecnológicos no sólo nos han traído ventajas a nivel doméstico, cada vez son más las personas que trabajan desde casa y las empresas que se suman a crear políticas de trabajo remoto para sus trabajadores.

Por otro lado, circunstancias excepcionales obligan a veces a optar por esta alternativa. Lo estamos viviendo estos días con la crisis del coronavirus, una pandemia que no sólo ha llegado como una amenaza para la salud, sino como un riesgo para la economía mundial. De hecho, muchos sectores empiezan a sufrir las consecuencias de este virus que abre cada día los telediarios y que amenaza con colapsar el mercado mundial.

 Aunque no todos tengamos la misma suerte, hay muchos trabajadores que pueden recurrir al Homeworking. Para muchos profesionales modernos, trabajar desde casa es un privilegio que las empresas otorgan, pero también puede resultar un desafío que ya conocen bien, porque lo llevan practicando muchos años, emprendedores y freelancers.

Para muchos profesionales modernos, trabajar desde casa es un privilegio que las empresas otorgan, pero también puede resultar un desafío que ya conocen bien, porque lo llevan practicando muchos años, emprendedores y freelancers

En N3 sabemos lo difícil que puede resultar trabajar dese casa y todas las distracciones a las que te puedes enfrentar. Por eso hemos elaborado una lista de consejos con el objetivo de que la experiencia forzada del  home office resulte más productiva, interesante y, por supuesto, saludable.

1 Lo primero que hay que hacer es habilitar un lugar de la casa cómodo para trabajar y adaptarlo a tus necesidades. Es muy importante que este espacio sólo lo dediques a trabajar. Instala un escritorio en un lugar silencioso, donde te vayan a molestar lo menos posible y donde tengas todos los materiales que necesitas a mano. El lugar tiene que ser cómodo, pero evita opciones tan tentadoras como un sofá o la propia cama, que sólo propiciarán que te quedes dormido en ellos… Elige una buena silla, que te permita una postura saludable y evite que la jornada no se haga un sufrimiento para la espalda. ¡Otro punto importante es contar con una buena iluminación. Al menos que tengas molestias visuales, nada de trabajar sin luz, ¡hay que alumbrar esas buenas ideas!

2. Elabora un horario y esfuérzate por cumplirlo. Empieza temprano, cuanto más te demores en empezar, más pereza te dará ponerte a trabajar. Es importante llevar a cabo descansos, como lo harías en la oficina. Y recuerda, todos necesitamos un descanso entre tarea y tarea para refrescar el cerebro y encontrar inspiración. Aprovecha estos respiros para hacer lo que más te guste, como, por ejemplo, leer un libro, o llamar a alguien. Eso sí, ¡cuidado con hacer más descansos de lo establecido! Esta decisión puede llevarte a distraerte más de la cuenta y a no cumplir con los objetivos.

3. Hablando de distracciones, evita lo máximo que puedas todas aquellas cosas que normalmente te despistan, como, por ejemplo, atender correos personales, las llamadas a tus familiares o las redes sociales. Estas pueden ser muy útiles incluso para tu trabajo, depende cuál sea tu especialidad. Recordemos que las redes sociales tienen un efecto de “enganche”. Muchas veces nos metemos para consultar algo muy específico y acabamos horas navegando por perfiles y repartiendo “likes” y comentarios. Para evitar acceder fácilmente a las redes sociales durante el horario laboral, cierra la sesión en cada cuenta y evita tentaciones.

4. Mantén tu agenda al día. Destaca las tareas más importantes que llevar a cabo y dales prioridad. ¡Será la única forma de alcanzar los objetivos fijados! Para cumplir con este objetivo, ayuda mucho elaborar una lista de todas las tareas y actividades que tienes que hacer durante la jornada. Una lista ordenada y con jerarquías te ayudará a mantener enfocados los objetivos diarios. Es importante, además, que separes los quehaceres profesionales de los personales y les otorgues un tiempo específico a cada uno de ellos.

5. No pases un día sin tomar un baño y arreglarte. Aunque no vayas a salir a la calle y nadie te vaya a ver, es importante que te vistas como si fueras a tu jornada de trabajo. ¡Evita pasar las horas en tu piyama y pantuflas, actitud que puede alentar a la holgazanería. Es fundamental diferenciar entre la vida personal en casa y el tiempo que se dedica a trabajar. Vestirte y sentirte limpio te ayudará a tomar una actitud proactiva y a afrontar tu trabajo con más ganas. ¡Abre cada día el closet y elige un modelo distinto con el que verte bien guapo o guapa!

4. Mantén un horario de comidas, tal como el que llevarías en una jornada de trabajo normal. Cuando pasamos tantas horas frente a una pantalla, puede resultar muy tentador levantarse al refri para hacernos con cualquier snack. En estas circunstancias, resulta muy fácil recurrir a comida basura y nada saludable, como bolsas de papas y chocolatines. Antes de ponerte a trabajar, prepara un platito con fruta ya cortada a la que puedas echar el diente en tus descansos. ¡Establece un horario de comidas y esfuérzate por cumplirlo!

5. Quedarse encerrado en casa durante días o semanas, como nos está obligando el coronavirus, puede resultar muy desesperante. Por eso es importante que no pierdas la motivación. Para que todos los días no sean iguales, organiza una actividad distinta para cada día, desde organizar ese armario de la casa que hace tiempo que necesita una limpieza, hasta acabar la jornada con una buena peli.

6. Si no vives sólo, o en situaciones como la actual, donde las escuelas cierran y estamos obligados a tener a los niños encerrados con nosotros, trabajar desde casa puede resultar todavía más complicado. Lleva a cabo acuerdos con aquellas personas con las que compartes el hogar y elaborad unas reglas cotidianas. ¡La convivencia resultará más fácil y tú podrás ponerte con tus tareas sin el riesgo de ser molestado!

Esperamos que esta lista de tips te hayan servido para aprovechar mejor tu jornada laboral desde casa y que el home office no sea una excusa para no sacar adelante todo tu trabajo. Y recuerda, ¡esta situación no será eterna! Siendo responsables y quedándonos en casa, ayudaremos a que esta situación se resuelva cuanto antes.

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