Como proteger tu marca de la aniquilación

En un gran mercado tu público potencial debe diferenciarte fácilmente de otras marcas. Una forma de lograrlo es con el Branding. Según Robert Jones, académico de la universidad de Oxford, este término no es más que “el conjunto de elementos que el dueño de una empresa une para establecer una marca”. Incluye estrategias que mezclan el uso de sus activos y elementos gráficos para darle valor a la vista del cliente.

Si bien encontrar qué identifica a tu empresa es sencillo, expresarlo de forma atractiva y profesional es más difícil por todos los factores que entran en juego. Y lo peor es que para establecer tu marca necesitarás ayuda, y ahí es donde el asunto se complica aún más.

Puedes contratar redactores o diseñadores, pero ellos no están ahí para velar que tu marca triunfe sino para escribir el contenido, diseñar el logo u ofrecer los productos. Es por eso que debes crear directrices claras para que todos tus contenidos y productos tengan una misma huella.

Crea un manual de imagen

Un manual de imagen de una marca es un documento donde están reunidas las pautas sobre cómo plasmar la imagen de tu empresa en distintos medios, formatos y contenidos. No solo contempla elementos gráficos, también incluye el estilo de redacción y la manera de dirigirse a los clientes.

Establecer un manual de imagen que refleje tu identidad involucra un proceso largo de introspección y de exploración. Una vez que lo llevas a cabo, debes planificar cada elemento de tu marca de forma detallada, técnica e impecable.

Define tu identidad

Crear el manual de imagen no es tarea fácil ni permite elecciones al azar. Antes de pensar en un diseño y en una estética específica, debes tener claro:

  • ¿Qué ofrece?
  • ¿Cuáles son los principios que la rigen?
  • ¿Cómo está segmentado su público?
  • ¿Cómo debes proyectarte?

Responder estas preguntas es fundamental si apenas estás comenzando a construir tu marca o si quieres mejorar su imagen y expandir su presencia. Una vez que tengas clara la identidad  que vas a usar y a qué público te vas a dirigir, podrás comenzar a pensar en los elementos gráficos que la representarán.

No copies modelos, mejóralos

Probablemente quieras que tu marca sea algo totalmente nuevo e innovador, pero eso no siempre es posible si no conoces tu entorno y delimitas qué sirve y qué no. Para precisarlo, identifica qué marcas mundialmente han tenido éxito e investiga cómo lo consiguieron. Muchas te podrían servir como orientación e inspiración.

Twitter, Google o Nike, por ejemplo, describen qué elementos debes incluir en tu manual y cuáles son las formas de gestionarlos en su apartado Sobre nosotros. A través de su experiencia, te orientan para que construyas cada elemento de su marca.

La inspiración puede llegar mediante paneles de tendencias o moodboard. Los paneles de tendencias son collages de imágenes, fotos y elementos gráficos análogos que usan los artistas para encontrar la esencia en algo que quieren crear. Si quieres darle una forma más definida a tu marca, arma un moodboard, obsérvalo atentamente y verás cómo eres capaz de dotarla de un espíritu propio.

Toma en cuenta todos los factores

Ahora que sabes cuáles son los colores, elementos gráficos y tipografías que mejor reflejan tu marca, es hora de definir su uso. Ahora veamos sus partes y qué debes tomar en cuenta en cada una de ellas:

  • Logo. El logo de tu compañía es tu sello. No tiene que ser igual en todos tus canales, pero sí debe ser reconocible en cualquier combinación de colores o tamaño. Puede tener distintas versiones, pero en todas ellas debe ser consistente.
  • Tono. Es la manera en la que abordas a tu público y cómo le hablas. Definirá gran parte de tu estética. Es fundamental que bases en él tu estilo de redacción y los respetes. Flexibilizarlo y adaptarlo a distintos canales, como redes sociales o catálogos de productos es lo ideal.
  • Paleta de colores. Debe estar acorde con tu ramo empresarial y, por supuesto, con el tono de tu marca. No incluyas demasiados colores: tu imagen correría el riesgo de ser incómoda visualmente. Asegúrate de elegir códigos de colores RGB y CMYK para evitar incongruencias entre el formato digital y el impreso.
  • Tipografía. Es una herramienta para organizar tu discurso y darle sentido. Incluye tipos y tamaños de fuentes, así como jerarquías entre unas y otras partes de los textos. Muchas compañías incluso suelen crear un tipo de fuente propio.
  • Imágenes. Las imágenes que elijas para tus contenidos deben ser todas de calidad y, si es posible, propias. Lo ideal es que en todas las imágenes que uses haya algo en común que haga alusión a tu marca y armonice con los demás elementos gráficos.

Pon en práctica el manual de imagen

Una vez que tienes el manual, debes ponerlo en práctica. La mejor forma de hacerlo, es concientizar a tu equipo de trabajo sobre su importancia para que lo aplique cuando cree los productos. Es importante implementar capacitaciones y mantener el trabajo de tu empresa bajo vigilancia constante para no desviarte del camino al construir una identidad.

Planifica todos tus productos

Tus productos no son solamente los bienes y servicios que ofreces, también son tus formularios, manuales, contratos y comunicaciones. Todos deben llevar tu logo y el nombre de tu empresa, además de contar con una forma sencilla para contactarte. De lo contrario tu marca dará una imagen desorganizada y poco profesional y podrías hacer tus productos un blanco fácil de plagio.

A la hora de implementar nuevas herramientas, debe resultar fácil identificarte y encontrarte a través de ellas. Por eso aunque un material o implemento funcione correctamente, si tus clientes no lo identifican con tu marca no está cumpliendo del todo su función.

Crea plantillas de estilo

Las plantillas son una herramienta para facilitar el trabajo de tu empresa. De esta manera, al hacer presentaciones para clientes o al manejar correspondencia, no habrá necesidad de pensar en estilos o tipografía. 

Diseña las plantillas y ponlas a disposición de tus empleados para que las abran en diferentes formatos según se necesite. Así, todas tus comunicaciones darán una apariencia profesional y unificada.

Supervisión constante

Es importante que verifiques que las pautas de tu manual de estilo realmente se están cumpliendo y que tomes cartas en el asunto en caso de que no. Si tienes personal fijo, encarga a un supervisor de revisar periódicamente que el manual realmente se esté aplicando. Es importante que conozca las directrices a la perfección para que pueda dar cuenta de que todos los contenidos guarden relación con la estética, el tono y los principios que rigen a la marca.

En caso de tener personal freelance, lo mismo aplica. Aunque, será más difícil que el personal asimile el manual y se mantenga dentro de sus límites. La supervisión del proceso de creación es fundamental para obtener productos congruentes con tu estilo. 

Brinda capacitación

Brindar capacitación no siempre es fácil, pero si cuentas con personal fijo será de gran utilidad para mostrarle qué funciona y qué no al trabajar con tu marca. En las capacitaciones debes incluir

  • Nociones básicas en el ramo
  • Las pautas específicas para crear un contenido que refleje el espíritu de tu empresa
  • Ejemplos positivos y negativos de la aplicación de las pautas.

Una capacitación de calidad evitará contratiempos y malos entendidos. Adicionalmente, hará que tus empleados se acoplen mejor a tu empresa y al ritmo de trabajo. Para reforzar los conocimientos puedes hacer test de selección simple o establecer períodos de prueba en los que determinarás si realmente quien contrataste aporta a tu marca sin modificarla.

Mantente alerta

Es importante medir los resultados a través de una auditoría. Las auditorías no son lo mismo que la supervisión del trabajo:

  • La supervisión es el seguimiento del trabajo para testear si se adecúa o no al manual.
  • Las auditorías toman en cuenta los resultados del uso del manual para saber si está cumpliendo su función. Las auditorias de marca son mucho más que una cuestión de imagen porque evalúan tu posicionamiento, tus contenidos, entre otras cosas.

Pero ya que lo que te preocupa ahora es tu identidad visual, podrías aplicar un análisis FODA al uso que se le da a tu imagen en los productos, contenidos y plataformas. Según los resultados que obtengas sabrás si acoplar el manual de imagen está dando resultados positivos, estas características te indicaran que vas por buen camino:

  • Es fácil de identificar
  • Resalta en el mercado
  • Resulta fácil de adaptar a nuevos formatos y soportes
  • Sus elementos gráficos la reflejan de una manera armoniosa y profesional
  • Tus clientes perciben su valor

Para evitar la aniquilación de tu marca, debes conocer bien tu proyecto y plasmarlo en elementos gráficos que resulten atractivos y coherentes a la vista del público. Una vez establecidos, deberás hacerlos cumplir. Para lograrlo, debes planificar tus productos, supervisar su desarrollo y evitar por completo la improvisación. Una vez que obtengas tus productos hayan salido al mercado, audítalos para verificar que el manual realmente se está aplicando y dando resultado.

Gustavo Adamovsky, couch, consultor y capacitador señala, “En este mundo competitivo y saturado, o nos distinguimos o nos extinguimos”.

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