Cómo escribir la visión y la misión de nuestra empresa

Las declaraciones de misión y visión aclaran el propósito y los objetivos primarios y medibles de una empresa, así como describen sus valores tanto para audiencias internas, como los empleados, como para audiencias externas (clientes, competidores, subcontratistas, etc). 

La misión y la visión también son los componentes básicos de la estrategia y de los objetivos comerciales de una empresa, por lo que suponen uno de los aspectos más importantes de su gestión. No sólo porque orientan mejor todo el branding que vayamos a desarrollar para favorecer las ventas, sino que ayudan a afrontar posibles imprevistos que siempre pueden aparecen. ¡Por eso es tan importante que todos los trabajadores conozcan a la perfección la marca para la que trabajan, a dónde se dirige ésta y la filosofía que anima al negocio!

Sin embargo, muchas compañías deciden usar una misión y visión genéricas, y sólo resaltan que su propósito es ser los mejores. O peor, ni siquiera incorporan unos valores de ningún tipo. ¿Por qué suele suceder esto? Porque, a veces, el proceso que conlleva desarrollar una misión y una visión resulta desalentador. Puede suceder, también, que aquellos profesionales que ocupan posiciones de liderazgo tengan tan interiorizadas la misión y la visión de su empresa que les acaba resultando un ejercicio repetitivo y aburrido en el que tener que pensar. Cualquiera que sea el motivo, creemos que crear una visión y misión sólidas son fundamentales para el éxito a largo plazo de un negocio.

Puede suceder que aquellos profesionales que ocupan posiciones de liderazgo tengan tan interiorizadas la misión y la visión de su empresa que les acaba resultando un ejercicio repetitivo y aburrido en el que tener que pensar

¿Cómo podemos comenzar el proceso? Necesitamos entender claramente qué significa cada término y la diferencia entre ambos. Pero antes de eso, debemos hablar de los valores, es decir los principios que rigen la cultura de la empresa y a los que ésta será fiel en todo momento, pase lo que pase. Podemos decir que los valores son aquellos que dotan de personalidad a una compañía. ¡Una empresa es sus valores!

Es importante que a la hora de pensar en estos principios no nos dejemos llevar por una larga lista interminable. De hecho, no apostemos por más de cinco valores a los que podamos comprometernos. Es mucho más fácil optar por unos pocos valores y practicarlos en el día a día de nuestra compañía que contar con una larga lista de valores que no tengamos en cuenta en la actividad de la empresa. Una vez lo tengamos es importante que la empresa los posea siempre y no los deje de lado en ninguna circunstancia. Por otro lado, debemos creer en ellos y que éstos estén alineados con la actividad empresarial que realizamos. Y por supuesto, cada uno de los empleados tienen que actuar en base a ellos. 

Es mucho más fácil optar por unos pocos valores y practicarlos en el día a día de nuestra compañía que contar con una larga lista de valores que no tengamos en cuenta en la actividad de la empresa

Una vez se tengan estos valores claros, pasemos a la siguiente cuestión: ¿qué es una declaración de misión? Definir una misión supone una explicación breve de lo que es nuestra empresa y de su propósito fundamental. Digamos que explica el sentido del negocio y, por lo tanto, expresa su identidad corporativa. Cuando hablamos de misión nos referimos a la función que lleva a cabo nuestra compañía en el mercado e incluso define al público al que nos dirigimos. Por otro lado, la visión de una compañía es el objetivo que persigue o la aspiración que tiene de llegar a ser. Es decir, resume las metas que se propone una empresa, es la descripción de cómo visualizamos nuestra empresa en el futuro, y que abarca nuestros sueños y expectativas. Eso sí, éstos deben de ser realistas y alcanzables, ya que la propuesta de visión se basa en una motivación.

Cuando hablamos de misión nos referimos a la función que lleva a cabo nuestra compañía en el mercado e incluso define al público al que nos dirigimos. La visión, en cambio, es el objetivo que persigue o la aspiración que tiene de llegar a ser

Para tener clara la diferencia entre los dos conceptos pensemos que la primera describe la situación actual de la empresa, y la otra sirve como modelo a ser en un futuro, ya sea próximo o lejano. Al escribir nuestra misión, deseamos describir de qué se trata actualmente nuestra empresa, cuando hacemos pública nuestra visión, deseamos pensar dónde se verá nuestra empresa en el futuro.

¿Cómo podemos describir una misión efectiva? Llegando a definir claramente el propósito de nuestra organización, algo que supone una profunda reflexión y que puede tomarnos un largo tiempo. Formulemos las siguientes preguntas:

  • ¿Cuál es el propósito principal de nuestro negocio?
  • ¿Por qué existe como empresa / organización?
  • ¿Por qué queremos que nuestros clientes nos recuerden?
  • ¿Cuál es el objetivo principal por el que mides tu negocio?
  • ¿Qué propuesta de valor aporta nuestra empresa?

Al responder estas preguntas, debemos ser lo más específicos posibles y tratar de llegar al núcleo del negocio. Además, siempre tenemos que pensar en grande y tener en cuenta una cosa fundamental: crear beneficios que se traduzcan en ingresos económicos es el requisito previo para hacer cualquier tipo negocio. ¡Es lo que se espera de cualquier negocio que quiera seguir siendo viable! Por lo tanto, no debe ser parte de nuestra declaración de misión. Pensemos más allá de los ingresos, en los aspectos del negocio que nos ayudarán a llegar a los beneficios económicos.

Crear beneficios que se traduzcan en ingresos económicos es el requisito previo para hacer cualquier tipo negocio. ¡Es lo que se espera de cualquier negocio que quiera seguir siendo viable! Por lo tanto, no debe ser parte de nuestra declaración de misión.

Una vez respondamos a las preguntas anteriores, comencemos a usar las respuestas para elaborar un párrafo conciso que, si bien abarque todas las respuestas, sea breve y evite el uso de términos innecesarios o palabrería excesiva. ¡Debemos ir al punto de forma rápida y concisa! Para determinar una misión correcta, ésta tiene que estar formulada de forma muy clara y breve, tiene que dejar más que claro a lo que nos dedicamos y lo que nos diferencia de nuestra competencia. Por último, tiene que ser interiorizada por todo los stakeholders, desde empleados hasta los clientes y, por lo tanto, tiene que ser fácil de recordar.

Una misión tiene que ser interiorizada por todo los stakeholders, desde empleados hasta los clientes y, por lo tanto, tiene que ser fácil de recordar.

Una vez tengamos nuestra misión, ¡vamos a por la visión! Para ello, planteemos preguntas en las que apoyarnos.

  • ¿Cuál es nuestro objetivo como empresa?
  • ¿A dónde queremos llegar?
  • ¿Cómo vemos el futuro?
  • ¿Cómo podemos mejorar a corto y largo plazo?
  • ¿Qué recursos necesitaremos para llegar a donde queremos?

Dando respuesta a estas preguntas podremos redactar la visión de nuestra empresa. ¿Y en qué nos basaremos para definirla? Igual que la misión, debe ser clara y sencilla, todo el equipo la tiene que entender, sea cual sea su posición y responsabilidad dentro de la compañía. La visión tiene que ser atractiva e inspirarnos, ¡pues supone un desafío al que queremos llegar! Y por supuesto, como comentábamos ya, tiene que ser realizable.

La visión tiene que ser atractiva e inspirarnos, ¡pues supone un desafío al que queremos llegar! Y por supuesto, tiene que ser realizable.

Un aspecto muy importante alrededor de los valores, la misión y la visión es que todos ellos estén por escrito y que sean públicos. ¿De qué nos sirve guardarnos lo que somos y no compartirlo si es a través de nuestros valores con los que vamos a llegar a nuestro público? Además, sólo así todos los miembros del equipo podrán saber de forma constante quiénes son, qué objetivos tienen y cómo es ese futuro al que se quiere llegar.

Una vez tengamos nuestros valores, misión y visión bien claros y sólidos, ya podremos dar inicio a nuestro plan estratégico, para el nos reservamos un futuro post. 

Comparte

Guía para crear una estrategia de Marca B2B

Cómo mejorar tu marca gratis

¿Qué es un stakeholder mapping? Por qué importa y cómo crear uno.