Cómo crear una estrategia de marca

Tras más de una década al servicio de clientes que nos pidieron ayuda para crear marcas, reforzarlas y mejorar sus estrategias, en N3 hemos ido acumulando conocimientos y técnicas para hacerlo. Y sí de algo estamos seguros es de que, sin una estrategia sólida de marca, ninguna empresa conseguirá alcanzar el éxito, por muy buenos productos y servicios que ofrezca. Sin una identidad unificada, desde el sentido de existencia de la compañía hasta los mensajes que lanza a su audiencia, un negocio no puede sostenerse por mucho tiempo. 

Si queremos atraer a los clientes adecuados, si queremos comunicar de manera efectiva, si queremos posicionar nuestra empresa, debemos construir una estrategia de marca sólida que requiere tiempo, esfuerzo y mucho compromiso. Pero existen algunas herramientas y procedimientos claves que podemos utilizar. En ellos se basa esta breve guía que hemos elaborado para crear una estrategia de marca.

¿Dónde está el centro de nuestra marca?

Cada empresa, cada marca, integra un conjunto de creencias y valores que influyen en todas las acciones que lleva a cabo una organización. Estos valores son el centro de nuestra marca, los que la condicionarán. Y, por lo tanto, tendremos que conocer en profundidades cuáles son estos principios y por qué son importantes para nosotros. Sólo cuando los valores y los objetivos de marca están alienados podremos conseguir un buen posicionamiento. Pero ¿qué elementos componen el centro de nuestra marca? El centro de una marca se compone de saber quién eres, qué haces y por qué es importante. Y para eso debemos seguir estos pasos alrededor de estas cuestiones. Agarra un lápiz y un papel y vamos a reflexionar:

Sólo cuando los valores y los objetivos de marca están alienados podremos conseguir un buen posicionamiento

Propósito: ¿Por qué existimos? 

Visión: ¿Qué futuro queremos ayudar a crear ?, ¿Cómo es el futuro?

Misión: ¿Qué futuro queremos?, ¿Cómo creamos ese futuro?

Valores: ¿Qué principios guían nuestro comportamiento?,¿Qué valores son fundamentales a la hora de llevar a cabo nuestras acciones?

Aunque el centro de nuestra marca debe definirse en un documento interno, que sólo compartamos con el equipo de la empresa, será la base que se utilice para todos los mensajes externos que lancemos a nuestro público, desde nuestra web hasta nuestros contenidos en las redes sociales.

Crea la esencia de tu marca

La esencia de una marca es lo que realmente la va a hacer diferenciarse de su competencia. Es la parte intangible lo que hace que sea única. La esencia de la marca es el lado emocional, lo que conecta con los clientes y les atrae de nosotros. Lo que hará que nuestro negocio sea todo un éxito o un fracaso. Y consiste en tres ingredientes: la personalidad, la voz y el tono. Identificar estos elementos puede asustar un poco por la complejidad que presentan y lo subjetivos que pueden ser. Pero si sigues una metodología te resultará más fácil y ¡hasta intuitivo!

Identificar nuestra personalidad.

Tu personalidad son básicamente las características y atributos humanos de tu marca. ¿Cómo eres? ¿Eres curioso y entusiasta? ¿Más serio y sofisticado? ¿Elegante y discreto? ¿O quizás eres muy extrovertido y llamativo? La personalidad es un reflejo del centro de la marca, lo que trasmitimos cuando nos miramos en una escena con más personas. La personalidad está influenciada por los valores, pero también es la actitud que se demuestra a la hora de comportarse. Sólo cuando una marca tiene una comprensión íntima de su personalidad, puede infundirla en todos los aspectos de su marca, desde su proceso de servicio al cliente hasta las descripciones de sus productos. ¡Esta la manera más poderosa de diferenciarse y cultivar relaciones!

Identificar la voz de nuestra marca

 ¿Cómo suena y habla nuestra marca? Nuestra voz debe ser única e irrepetible. Y por supuesto, coherente a quienes somos. Cada vez que nuestra marca hable, tiene que reforzar nuestra identidad. No hablaremos igual si vendemos productos de belleza que si nos dedicamos al mercado inmobiliario, ¿no? 

La personalidad está influenciada por los valores, pero también es la actitud que se demuestra a la hora de comportarse. Sólo cuando una marca tiene una comprensión íntima de su personalidad, puede infundirla en todos los aspectos de su marca

Identificar nuestro tono. 

El tono de una marca es la actitud general que desarrollamos en base a una voz. Para entenderlo mejor podemos pensar en la voz de nuestra marca como en el lenguaje que utilizamos en general y en nuestro tono como en cómo lo adaptamos a los distintos contextos. La voz siempre será la misma, pero cambiaremos en tono en base a las circunstancias y los canales. Si no estamos del todo seguros de qué tono debemos tomar, pensemos en cómo queremos hacer sentir a nuestros clientes. ¿Les queremos impresionar, sorprender? ¿Nuestra intención es, por lo contrario, hacerles reír mucho? ¡Una práctica forma de encontrar nuestro tono es pensar en las emociones que queremos trasmitir!

Pensemos que no estamos diseñando por la necesidad de ilustrar algo del momento, sino para representar la historia, el presente y el futuro de nuestra marca

IDENTIDAD VISUAL

Cuando pensamos en una marca inmediatamente nos viene a la mente su identidad visual. De hecho, mucha gente confunde ambos términos. Y aunque la identidad visual es un elemento clave, su “rostro”, la marca está formada por otros elementos que ya hemos visto. Si hemos seguido los consejos anteriores y ya tenemos el centro de nuestra marca, así como los mensajes que queremos trasmitir, ¡es hora de crear la identidad visual! Y ojo aquí, porque no hablamos sólo de los diseños, sino del propósito que persigue nuestra imagen. Una identidad visual sólida debe tener un propósito. Pensemos que no estamos diseñando por la necesidad de ilustrar algo del momento, sino para representar la historia, el presente y el futuro de nuestra marca. Por lo tanto, antes de ponerte a diseñar deberás tener en cuanta distintos aspectos.

Una identidad visual sólida debe ser integral, flexible e intuitiva 

 El primero es que la identidad visual debe ser integral. Es decir, debe percibirse igual en todo el equipo, tanto para los diseñadores de marcas y creadores de contenido como para los responsables de tomar las decisiones más importantes de tu empresa. Por otro lado, una buena identidad visual debe ser intuitiva. Su diseño tiene que estar bien construido, de forma que cada elemento se complemente con el otro. Como tercera consideración a la hora de crear una identidad visual es importante que, aunque los valores de la marca se mantengan y su apariencia tenga una única esencia, también sea flexible. No sabemos cómo será el recorrido que haga nuestro negocio, si el mercado cambiará o si lo harán nuestros clientes, si la competencia se hará más fuerte o si creceremos de forma exponencial. Por lo tanto, una identidad visual tiene que estar diseñada de forma flexible, preparada para diversificarse hacia nuevos productos, servicios o incluso nuevos ámbitos.

Teniendo en cuenta estos aspectos vamos a ver qué elementos componen la identidad visual:

Logo

Un buen logotipo es memorable, representa a la marca en una imagen. Si algo nos ha quedado claro con el paso del tiempo es que, cuanto más sencillo sea un logo, más posibilidades tendrá de grabarse en la audiencia. Piénsalo, ¿acaso ni sin logotipos más memorables los s más simples?

Por otro lado, tiene que ser muy directo y evitar las confusiones. Para ello hay que investigar cómo las personas procesan visualmente y asignan significado a las imágenes, ya que cada uno asignamos diferentes atributos a diferentes formas. Por lo tanto, a la hora de crear un logo guíate por la noción de simplicidad, representatividad, originalidad, durabilidad, relevancia y transparencia.

A la hora de crear un logo hay que investigar cómo las personas procesan visualmente y asignan significado a las imágenes, ya que cada uno asignamos diferentes atributos a diferentes formas.

Tipografía

La tipografía es una extensión de su logotipo. Así que podremos comenzar a diseñarla hasta que no tengamos nuestro logo completamente diseñado en sus distintos formatos. Esto no significa que la tipografía no sea igual de importante como elemento. Hay que pensar que estamos acostumbrados a consumir palabras, a leer y leer todos los días, ya sea en nuestro celular o en un papel. Y cada uno requiere de ciertas consideraciones. De hecho, una tipografía que funciona muy bien en una web puede resultar un desastre en una infografía en papel. 

Por lo que es fundamental considerar no solo cómo nuestra tipografía se alinea con nuestra marca, sino también las muchas aplicaciones para las que se utilizará.

Color

Si de algo se ha hablado en los últimos años en el marketing es de la psicología del color. El color es uno de los elementos más poderosos y desconcertantes de la marca. Porque los colores, además de que cada uno tiene un significado, apelan directamente a las emociones. El problema es no todos los colores evocan lo mismo en todos, porque nuestras asociaciones con el color subjetivas. Los colores están vinculados directamente con nuestro subconsciente y por eso son un canal muy efectivo para trasmitir emociones. Por eso, a la hora de elegir una paleta de colores, ten en cuenta que la elección de color puede afectar a todo, desde la percepción de la marca hasta la intención de compra de los clientes.

Los colores, además de que cada uno tiene un significado, apelan directamente a las emociones

Imágenes

Teniendo en cuenta la importancia que han cobrado los medios audiovisuales para comunicar y crear conversaciones, la imagen es más importante que nunca. Y sea cual sea el formato por el que te decidas, una foto, una ilustración, un vídeo, una infografía, tiene que destacar por su calidad, y eso implica que sea claro y distinto, que porte algún valor. Desarrollar un estilo de ilustración único es una forma inteligente de marcar visualmente su contenido. Por otro lado, las creaciones deben estar siempre alineadas a nuestra marca. Por lo tanto, a la hora de pensar en las imágenes de nuestra marca, guiémonos por un estilo claro, distinto y original.

Con esta breve y resumida guía que hemos elaborado, podrás comunicar tu historia, crear una estrategia de marca sólida y posicionarte haciendo lo mejor que sabes hacer. Está claro que de cuantos más discursos dispongamos más fácil será la tarea. Pero ten en cuenta, que las claves para una buena estrategia de marca van mucho más allá de la inversión económica. Al final, como todo lo bueno, es una cuestión de tiempo, esfuerzo y mucha creatividad. 

Comparte

Posicionamiento de marca

Misión y Visión

¿Cuál es la identidad de una marca?